Los complementos de testosterona no son tan buenos como se dice

SÁBADO, 4 de mayo de 2019 (HealthDay News) -- Comprador, tenga cuidado: cuando se trata de los complementos de testosterona, los hombres deben saber que un nuevo estudio encuentra que hay muy pocas evidencias que respalden las afirmaciones de que mejorarán los niveles de testosterona, el deseo sexual y la energía en general.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores primero dividieron 50 complementos de testosterona en sus componentes.

Entonces, buscaron cualquier prueba sólida de que los complementos puedan hacer lo que las compañías que los producen dicen que pueden hacer en una abarcadora base de datos de publicaciones científicas.

Pero apenas un 12 por ciento de los productos contenían algún ingrediente que se haya mostrado que provee algún beneficio relacionado con la testosterona en ensayos humanos. Y casi la mitad (un 48 por ciento) contenían ingredientes que los estudios han encontrado que podrían tener impactos negativos.

"En general, no estoy en contra de los complementos", anotó la autora del estudio, la Dra. Mary Samplaski. "Tengo muchos pacientes que los toman. Pero la FDA [Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.] señalan con mucha claridad que no se debe afirmar que esos productos tratan afecciones médicas. Y un 90 por ciento de estos complementos de testosterona hacen dichas afirmaciones. Sentía mucha curiosidad sobre qué respaldo científico tenían esas afirmaciones".

Samplaski dijo que "lo que encontramos es que en la gran mayoría de los casos no había evidencias para mostrar que ninguno de esos ingredientes en los complementos de testosterona fuera efectivo de alguna forma".

El resultado, dijo, es que "las personas deben comprender que solo porque haya un sitio web atractivo con una fotografía de Arnold Schwarzenegger no significa que es el resultado que deberían esperar".

Samplaski es directora de infertilidad masculina en el departamento de urología de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles.

Para comenzar el trabajo, su equipo buscó el término "potenciador de la testosterona" en Google, y creó una lista con los primeros 50 complementos que aparecieron.

Alrededor de un 90 por ciento afirmaban que mejorarían los niveles de testosterona. La mitad afirmaba que mejoraban la libido, y casi la misma cantidad afirmaban que hacían que los hombres fueran más fuertes. Alrededor de un 60 por ciento promovían que aumentaban la masa corporal, mientras que un 30 por ciento afirmaban que aumentaban la energía, y casi la misma cantidad se publicitaba para quemar grasa.

Entonces, los complementos se dividieron en sus ingredientes, que incluían vitaminas, minerales, ácido fólico, hongos y una variedad de hierbas. También se midieron las cantidades de los ingredientes, con el fin de compararlas con la recomendación de dosis diaria y los niveles superiores de ingesta tolerable de cada uno de la FDA.

En promedio, cada complemento contenía siete ingredientes.

Se encontró que apenas cuatro ingredientes (el fenogreco, el shilajit, el ácido D-aspártico y la vitamina D) habían sido tema de estudios rigurosos diseñados para seguir a los pacientes a lo largo del tiempo para evaluar su impacto en los niveles de testosterona. De ellos, se había mostrado que solo los dos primeros ingredientes tenían un impacto beneficioso.

Otros 10 ingredientes también se vincularon con impactos positivos en los niveles de testosterona en una variedad de investigaciones con animales y ensayos humanos que analizaron de forma retroactiva datos recolectados anteriormente.

Pero un 60 por ciento de los ingredientes en cuestión no contaban con datos científicos de ningún tipo que exploraran su impacto en la testosterona. Además, se encontró que muchos de los complementos contenían dosis de vitaminas y minerales que superaban con creces los niveles recomendados. En algunos casos, se superaban incluso los límites superiores de ingesta tolerable, incluyendo los niveles de zinc encontrados en dos complementos.

Los hallazgos se presentaron el sábado en la reunión anual de la Asociación Urológica Americana (American Urological Association), en Chicago. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Según el Dr. Pieter Cohen, internista general en Cambridge Health Alliance, el problema es que "los complementos se regulan de forma diferente que los medicamentos de venta libre y los recetados, que deben contar con unas evidencias clínicas firmes antes de que se puedan publicitar para su uso en humanos".

Y eso significa que "hay mucha flexibilidad en la publicidad de los complementos, lo que puede conducir a que muchas afirmaciones sin respaldo aparezcan en las etiquetas de los complementos", lamentó.

"Lo que es peor, cuando los ensayos clínicos han demostrado que un complemento no funciona, las compañías pueden seguir haciendo las mismas afirmaciones sin respaldo. Esto ha conducido a la venta exitosa de complementos incluso después de que se haya probado que no son efectivos", añadió Cohen.

"También resulta preocupante que, a veces, los complementos (como los que se promueven para la salud de los hombres) podrían formularse para que incluyan medicamentos con potencia de receta", lo que puede plantear un riesgo para los pacientes que se enfrentan a afecciones como la hipertensión o la ansiedad, explicó.

El consejo de Cohen es evitar cualquier complemento que afirme que tiene "efectos inmediatos en el cuerpo humano".

Más información

Para más información sobre los complementos de testosterona y los riesgos, visite la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (https://www.fda.gov/drugs/drug-safety-and-availability/la-fda-evalua-riesgo-de-derrame-ataque-cardiaco-y-muerte-por-usar-productos-con-testosterona )

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2019, HealthDay

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FUENTES: Mary Samplaski, M.D, director, male infertility, and assistant professor, department of urology, Keck School of Medicine, University of Southern California, Los Angeles; Pieter Cohen M.D., general internist, Cambridge Health Alliance, and associate professor, Harvard Medical School, Boston; May 4, 2019, presentation, American Urological Association annual meeting, Chicago